miércoles, 31 de agosto de 2011

A este paso nos traiciona hasta la almohada...

Durante la vida, van pasando los años y vamos conociendo miles de personas diferentes, unas que no aguantas, otras que ni van ni vienen, y otras simplemente que se convierte en tu forma de vida, aquellas con las que compartes muchísimos momentos, las que conocen todo de ti, las que tú crees increíbles porque todo lo pueden, las que mejor te conocen después de tus padres, las que le tienes un cariño inexplicable, las que aunque naciendo mil veces más no sería suficiente para darle las gracias, las que con pequeñas palabras te hacen sonreír, las que te dan un abrazo siempre que lo necesitas, las que siempre quieres tenerlas a tu lado y nunca perderlas.

Pero es aquí cuando el tiempo actúa, y es increíble como cambian las cosas en décimas de segundo, de la noche a la mañana te abren los ojos y te das cuenta que algunas personas de las que caminaban a tu lado merecerían a verse perdido por aquel camino hace mucho tiempo. Entonces te das cuenta que has perdido una amiga la que menos te merecía, y desde tú camino verás como se va hundiendo mientras tú eres feliz con las personas que sí mereces de  verdad. Y es que me la pela, porque no es la primera vez, han pasado por encima de mi miles de veces, me han podido golpear un millón, lanzar mis esperanzas varias veces, hablar de mí tantas veces que ya perdí la cuenta, mentido y engañado. Así que, vamos critícame, ódiame, insúltame, derrótame, habla de mi a mis espaldas, di que no soy como te esperabas porque yo contigo ya he acabado mi partida porque ¿Sabés? No me importa,ya no me importas.